logociudad

rss powered by Wordpress get firefox

Archivo para la Categoría 'Mini historias'

el_Vania
mar 17

Sol… otra vez.

11 comentarios - Deja un Comentario

Sol otra vez.

_
Sol otra vez,
en los días que se escapan como aquellos caballos que corren salvajes por la colina,
como la órbita que describe alguna sonda exploradora en algún planeta conocido del cual no se sabe nada,
esperando las buenas noticias que hagan asimilar mejor los rayos del sol, otra vez.

Mezcolanza de sensaciones en el invierno que se va,
río que baja lleno tras deshielos de emociones y sentimientos encontrados que se quedan guardados en la sección de objetos perdidos,
contradicción que se retroalimenta con los devaneos de la mente que son potenciados con sueños, con cerveza, con cigarrillos con marihuana,
haciendo tan agradable la sensación de sentir el sol, otra vez.

Sol, otra vez,
ciclo vital repetitivo, la estación de la alergia en estado lisérgico, ritual de lo habitual que se hace tan necesario…
Mientras miramos al cielo, contemplando Venus en la noche, sintiendo el sol, otra vez.
Extrañas lunas gigantes y naranjas reflejadas en aguas rápidas pero tranquilas… reflejo de luz en la sima de un pozo bajo las arcadas de un puente de piedra casi milenario…

De ritos y leyendas, de sentimientos  a flor de piel tapados por prendas que actúan como mantas élficas de invisibilidad.
Sol otra vez. Algo cambia, a pesar de los años.

Sol, otra vez… por fin.

Escuchando:
Here Comes the Sun – (The Beatles)

_

Finalmente estaba pasando.
Se llevaba un tiempo anunciando una desaceleración en la rotación de la Tierra.
Los días y las noches eran más largos, la actividad de la vida estaba totalmente desajustada; Epidemias, enfermedades extrañas, comportamientos bizarros.
Lucha por la supervivencia, luchas para dar muerte.
El ser humano siempre contradictorio, capaz de los dos extremos más opuestos en cuanto a comportamiento.
Estériles saqueos, quema de edificios, robos, doradas cópulas en mitad de las calles llenas de suciedad, gente corriendo sorteando cadáveres abandonados.
Familias divididas por culpa de inútiles huidas hacia adelante, musgo brotando por todas las partes, niños perdidos, animales embrutecidos y aterrorizados.

Finalmente estaba pasando. La tierra se había parado.
Un gran estruendo en el cielo, una gran grieta en la atmósfera.
Un efecto óptico sin igual a causa del cese de la rotación, dos soles brillaban en lo alto, próximos, pero cada uno con colores distintos, el sol del amanecer y el sol del ocaso, bajo un manto de nubes verdes color moho.

Y nosotros ajenos a todo, como inmunes al caos total, haciendo lo de siempre, disfrutando de las pequeñas cosas.
Haciendo nuestra la frase “feliz fin del Mundo”.
Aquello era para vivirlo, aunque después ya no se pudiese contar. Era una sensación extraña… nunca uno se imagina como iba a ser eso que decían que iba a ocurrir, según pronóstico.

Escuchando:
The Prophet’s Song – (Queen)

el_Vania
abr 08

¿Leyenda urbana?

18 comentarios - Deja un Comentario


_

Esta historia la tengo tan oída… siempre se comenta en el entorno familiar. Yo no sé si será cierta o no, pero me parece fascinante hasta tal punto, que creo que es de recibo compartirla.

Todo sucedió al final de las vacaciones de verano. Daba lo mismo saber si era cuando agonizaba agosto o bien cuando septiembre daba sus primeros pasos.
Lo cierto es que se repetía el ritual de lo habitual: La vuelta a la rutina, al barrio, a los trabajos, escuelas, a lo cotidiano.
Pero algo inesperado ocurrió esa mañana cuando, nuestro protagonista, aparcó su vehículo familiar cargado hasta los topes.
En el interior del monovolumen estaban su preciosa mujer, sus hijos, sus dos perritos, las maletas, bolsas, juguetes, regalos y neveras de plástico… lo normal tras un mes en la playa.
El caso es que al ir a abrir el portal, se encontró con la escena de una mudanza.
Lo curioso era que todos los muebles, objetos de decoración, el estéreo, la televisión, en fin, hasta las plantas de interior… eran exactamente iguales a los bienes que él poseía. Tan solo tardó tres golpes de vista en darse cuenta del percal.
Al principio, en la primera coincidencia, le provocó una sonrisa.

- Mira, este que llega tiene la misma lavadora que nosotros… – pensó para si mismo.

La siguiente similitud le sorprendió.

- ¡Caray! Si hasta tienen la cuna del bebé idéntica a la de nuestra pequeña… – volvió a decirse asombrado.

El tercer parecido le provocó miedo y odio a partes iguales.

- Esa réplica del Guernica de Picasso es idéntica a la mía. ¡Como no reconocerla, si la pinté yo!. ¡Me cago en la leche puta! ¡Nos están robando!. -

Algo se puso en marcha en la mente de nuestro héroe. Los nervios y el temor que había experimentado al principio se transformaron en calculadora serenidad. Retrocedió, salió del portal y le dijo a su mujer que tomase ella el vehículo y se dirigiese a casa de sus padres con los niños.
No había tiempo para explicaciones. Su mujer pudo comprender la gravedad del asunto sin tener que hacer preguntas que no venían al caso.
Dicho y hecho, respiró aliviado al ver el vehículo alejarse por la cuesta hacia abajo, para dar la curva en la plaza y perderlo de vista.
Ahora podía actuar.
Volvió al portal, donde esperaban todas sus pertenencias, y subió en el ascensor hasta el penúltimo piso del rascacielos de viviendas en el que residían. Al llegar a su planta, vio la puerta de su domicilio abierta de par en par.
La escena era dantesca, no había casi nada. Entró en silencio, pero luego recapacitó y se hizo pasar por el vecino fisgón y simpático a partes iguales.
Allí dentro estaba el amigo de lo ajeno, preparando más cosas para bajar.
Y con una naturalidad digna de un puto Óscar de la Academia, pasó a interpretar el papel de su vida.

- ¡Buenos días, vecino! ¡Vengo a presentarme, veo que están de mudanza! -

Aquel desparpajo descolocó en principio al puto chorizo, pero supo recomponerse en seguida…

- Pues sí, ya ve. Esto es un lío, pero bueno, luego nos reiremos de todo este follón. Creo que hemos venido a un buen barrio. -

- Y que lo diga, amigo. Cuando quiera, podemos tomar unas cervezas y si hace falta que le echemos una mano, no tiene más que llamar a mi puerta. -

- ¿Y donde vive usted, caballero? -

- En este piso, puto cabrón. -

Aquello detonó más kilotones de golpes que las bombas de Hiroshima y Nagasaki juntas.
La pelea fue breve pero intensa. Al final nuestro amigo logró reducir a su contrario gracias a un certero golpe en la sien con un taburete de la cocina que estaba donde no tenía que estar.

- Joder – pensó para si mismo – Al final, tantas películas de Charles Bronson, han merecido la pena. -

Lo siguiente que hizo fue entrar en la despensa – trastero de la casa, en la que había cuerda de sus anteriores aventuras en la montaña, que utilizó para dejar atado y bien atado a aquel indeseable. Fue a la cocina, abrió una cerveza y encendió un cigarro. Y se sentó en el taburete de la cocina, otrora arma contundente, a esperar a que se despertase el ladrón.
Aquello no demoró más de media hora.
Cuando despertó, el ladrón maldijo el día en el que nació. Y váis a ver porqué:

- De modo que… - Hizo una pausa para dar otra calada a otro cigarro - ya estás despierto… ¿Has dormido bien? -

- Mira, esto es un error. Creo que podemos solucionarlo. De verdad, si tú quieres, aquí no ha pasado nada… -

- Creo que no estás en posición de negociar. Pero no te preocupes. Ahora mismo llamo a la policía, ellos sabrán que hacer contigo. -

- ¡¡JAJAJA!! – espetó desafiante el delincuente – Llámalos. Antes de que tú termines de subir tus cosas, yo ya estaré en la calle. -

Con una frialdad digna del mejor Nicholson, nuestro héroe no se inmutó. Apuró su cigarro y le preguntó:

- ¿Tú crees? Yo no estaría tan seguro de eso. Déjame que te recuerde que no estás en posición de negociar. Y en seguida, vas a poder comprobarlo. Te lo garantizo. -

Tomó el teléfono y marcó lentamente los dígitos del 091. Fueron tan solo un par de tonos de espera hasta que contestaron su llamada.

- Policía, ¿dígame? -

- Buenos días. Quisiera denunciar un robo en mi domicilio. Acabo de regresar de vacaciones con mi familia y he sorprendido al ladrón en el interior de mi casa. -

- ¿Ha logrado reducirlo? -

- Sí. Pude atarlo con una cuerda y está en el salón, déjeme un segundo, voy a comprobarlo. -

Dejó que pasasen unos segundos.

- ¡¡Por favor!! ¡¡Vengan rápido!! ¡¡Se ha soltado!! ¡¡Deprisa!! ¡¡Se va a tirar por la ventana!! ¡¡Ha saltado!! ¡¡Dios mío, que horror!! -

Colgó el teléfono y vio la cara de terror de su inesperado visitante. Se acercó a él, inmovilizado por la cuerda que todavía le retenía y le dijo suavemente al oido:

- Vete a tomar por el culo, cabrón. Tu vida acaba aquí. Dulces sueños. -

Acto seguido le soltó otro viaje en la cabeza con el taburete de madera, esta vez con más fuerza que el anterior.
Desató con cuidado el cuerpo inconsciente y lo arrojó por la ventana.
Quedó de espaldas a ella hasta que unos segundos después se escuchó un sonido hueco y sordo, el fatal impacto tras casi dos decenas de pisos en caída libre.

Ese sonido fue el que marcaba el comienzo de la carrera frenética por subir sus pertenencias a su casa, hasta que se personó, tarde, como siempre, la policía.

El caso quedó sobreseído. El ladrón se suicidó antes de darse preso, estaba claro.
Y así quedó todo.
Aquella noche regresó la familia y todo fue como siempre, como si nada.

Hay cosas que son sagradas, y la casa de uno, es lo que más.

Escuchando:
Fields of Joy (Reprise) – Lenny Kravitz

_
Conozco a la estrella.
De vez en cuando, coincidimos en pequeños espacios de tiempo, esos en los que se juntan dimensiones paralelas.
El vive ahí. Otro mundo, otra vida.
Viajes, dinero, fama, rock ‘n roll, giras que recorren el mundo, ovaciones, pitido de oidos, juergas post concierto, desordenadas habitaciones de hotel, consortes distintas cada noche.
Es feliz, tiene grandes ideas, grandes canciones que tocan la fibra de la gente.
Solemos charlar a menudo, tenemos la costumbre de preguntarnos que sería si se intercambiasen los papeles… pero eso es imposible.
Me mira con cierta envidia, tomé el camino que jamás se hubiese imaginado. Pero está orgulloso de como lo llevo.
Mi vida perfecta, mi mujer, la familia…
Aún así coincidimos y nos alegramos de vernos, pese a la distancia.
Conozco a la estrella.
A veces me pasa en primicia alguna de sus canciones. Cuando puedo, las robo para enseñaroslas.
Conozco a la estrella…
Él vive al otro lado del espejo.
La estrella soy yo…
en otro tiempo, en otro lugar.

Escuchando:
Llévame con Vos – (el_Vania)

el_Vania
feb 13

San Valentín.

9 comentarios - Deja un Comentario

14febrero.jpg

_
Ha llegado el 14 de febrero.
Los más modernillos, pasan de esta fecha como de comer mierda.
Yo era uno de ellos.
Pasaba de las normas dictadas por la industria de la joyería, la cosmética, las floristerías, los perfumes… para consumir salvajemente a mitad de febrero una vez superada la tan temida cuesta del mes anterior. Pero pasa el tiempo, y qué carajo, las cosas cambian.
He entrado al Tajo Bretón en dirección a su estanco, para proveerme de un par de librillos que me hacían falta… sí, de esos de papel de fumar.
Pero no he podido evitar ver, camino de esa sección, un stand con un atractivo pack de uno de los perfumes favoritos de mi media naranja… y me he dicho… “que cojones, la quiero y este día es nuestro día también”.
Y he comprado ese carísimo pack, no porque lo digan las leyes del consumo… sino por la esencia del día que es, por la cara de felicidad que va a poner cuando lo vea (me encanta esconder regalos) y porque simplemente, me ha apetecido.
Luego todos los colegas dirán… “bwa, mira que hacerlo, nosequé”… pero es pura envidia.
Si me lees, cariño… espero que te haya gustado el regalo.
Estoy enamorado de tí, hoy es nuestro “santo” y aquí mismo te digo que TE QUIERO.
Feliz día a tod#s l#s enamorad#s!!
Salud/OS!! (híbrido de Salud y Saludos).

Escuchando:
Seaside Rendezvous – (Queen)

el_Vania
nov 21

reInventarse.

13 comentarios - Deja un Comentario

reInventarse.jpg

_
Aquella tenía que ser la última vez, se dijo para sí mismo.
Harto de situaciones insospechadas, de tragar por el bien quedar, decidió romper de una vez por todas el decoro, por el famoso miedo al “qué dirán”.
Solía ser taciturno, y encajar muy bien los golpes. Parecía que el repertorio de sonrisas y de poner otras mejillas era ilimitado.
Pero como siempre en estos casos, llegó la pequeña gota que colma el vaso.
Una nimiedad cualquiera fue el silencio precursor de la tormenta.
No podía más, tenía que hacerlo.
Y así de esa forma, sorprendiendo a propios y a extraños, decidió reInventarse de nuevo, cambiar de rumbo, dando ese ansiado golpe brusco al timón.
No le importó el modus operandi, y se dijo a sí mismo una y otra vez que el fin justificaría los medios.
Había vuelto a nacer a su propio antojo, había trazado un plan maestro en su bitácora inventada, había moldeado sus formas para hacerlas más atrayentes en cuerpo y alma a lo que la gente solía demandar de un triunfador.
Era la hora de brillar.
Curioso para un tipo que jamás conoció el sol.

Escuchando:
Karma Police – (Radiohead)

el_Vania
sep 06

Sobredosis…

14 comentarios - Deja un Comentario

sobredosis.jpg

_
Se las sabía todas.
Al menos eso pensaba él, pobre panoli recién llegado de la pubertad.
Los que contaban con más tablas en el escenario de la vida, lo consideraban un newbie que creía haber inventado la sopa de ajo. Un pobre diablo… un “deja al chico, ya aprenderá”.
Pues no te queda camino por recorrer, ignorante…
Pero a él le daba igual.
Todo el mundo era gilipollas excepto él, como habréis imaginado.
Y así fue rechazando consejos, hasta acabar junto a un container, muerto por sobredosis.

Escuchando:
Useless – (Depeche Mode)

Escalera

_

- Solo tardo un segundo – le dijo a él

Impaciente, esperaba en el hall, bajo la escalera, mientras escuchaba sonidos de cacharros de maquillaje entrar y salir rápidamente de algún cajón del mueble del baño.

Él iba impecable, con ese traje con el que se sentía el rey del mundo.

Ella apuraba frente al espejo. Últimos retoques. Tenía que ser perfecto.

En efecto, ella estaba deslumbrante. El sueño de todo hombre, era estar con esa mujer. Ella se sabía hermosa. Él, afortunado, envidiado…

La velada prometía. Gran restaurante. Cena romántica. Incluso violines a la luz de las velas, joder, eso no pasa todos los días. Después baile, cava, dulces… y una gran suite reservada para hacer locuras nuevas con el amor que les sobre, que cantaba aquel…

Pero de repente algo cambió. Fue como si una misteriosa voz, llámalo conciencia, llámalo el brusco despertar a la realidad, hiciese que todo lo planeado con complicidad e ilusión, se fuera al traste.

- Mejor lo dejamos, cariño -

- ¿Acaso te encuentras mal? ¿Cancelo la reserva? -

- Creo que no lo has comprendido… te digo que mejor, lo dejamos. -

No hubo nada más que decir. A veces los contratos ya no de palabra, sino de mirada, son los que tienen más vigor que los que puedan plasmarse en insulsos papeles con firmas inertes.

Escuchando:
Imagínate El Aire – (Las Novias)

mackie-01.JPG

_

Pues sí… después de pensarlo mucho, nos hemos decidido a morder la manzana.
Y qué gran placer, para la vista, para el tacto, el oido, el olfato (huele a nuevo) y el gusto… porque esto es tener buen gusto!
Los cinco sentidos reunidos en un pequeño aparatito blanco que corre como un diablillo (de Tasmania).
Os lo recomiendo a todos. Ya soy un macquero de los “Die-Hard”!
Post de emergencia otra vez, he tenido complicaciones y stress a 1000, pero acabo de llegar a casa y amén del amor de mi mujer (que se me hace raro decirlo, caray!) desde esa maquinita que veis ahí, os escribo y soy más feliz aún (si cabe).
Como dijo mi primo Ecks una vez, “Cuan bien me hace sentir la informática”!!
Salud/OS!

Escuchando:
Cómete la Manzana – (Angelo Branduardi)

el_Vania
jun 05

Luna de miel…

12 comentarios - Deja un Comentario

jandalos.jpg

Hola!
Os saludo desde El Puerto de Santa María, primera parada de nuestra luna de miel, donde estaremos hasta el domingo. No he podido reprimir el deseo de pedir un portátil a préstamo en la recepción del hotel, para poder ver vuestros comentarios y escribir estas líneas desde este rinconcito paradisíaco que tenemos aquí, en España.
La verdad es que la boda fue genial. Tenía miedo por el tema de los nervios, pero estuve super-tranquilo… tan solo que mi mujer llegó casi media hora tarde a la cita y eso me inquietó un poco… pero nada más. La ceremonia fue genial, la cena exquisita y la música del baile – barra libre un éxito, la elegimos nosotros, primero música española, luego rock y al final una sesión de baile que nos hizo mi cuñado, que fue DJ…
El lunes pillamos el AVE hasta Madrid, después otro tren que nos dejó en El Puerto de Santa María… y aquí estamos. La foto es lo que se ve desde la puerta de nuestra habitación, estamos en un aparta-hotel de cuatro estrellazas, un lujo, pero mira, hay que tirar la casa por la ventana, que la ocasión lo merece.
Nos han hecho mucha ilusión vuestros comentarios. Gracias de corazón. Cuando volvamos igual grabamos un PodCast sobre la aventura de la boda y todo!!
Gracias por estar ahí y perdonadme las faltas de asistencia en vuestros sitios. A la vuelta, todo será como siempre, ahí me tendréis.
Miles de besos desde el sur de España.
Salud/OS!!

Escuchando:
Another Day in Paradise – (Phil Collins)

  • Suscripción:

  • Frase del día…

  • NEO 99/08

  • Los otros blogs:









  • Por días:

    septiembre 2010
    L M X J V S D
    « jul    
     12345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    27282930  
  • Twits !!

  • Escuchando…

  • Spam bloqueado