Vas de guay.
Y lo sabes.
Y además, te jactas de ello.
Lo tuyo en realidad es sólo fachada.
Ladrillo caravista, es lo que tú muestras,
pero el patio de luces de tu alma está deshecho.
Toda tu existencia necesitaría ser cerrada por derribo,
apuntalada si me apuras,
aunque la cara exterior, vende confianza y seguridad.
No eres feliz con el camino que escogiste,
pero eres demasiado orgulloso para dar marcha atrás.
La palabra perdón no se imprimió en tu diccionario,
y para buscar sinónimos, no estás por la labor.
Y aún así vas de guay.
Y los demás, por el bien quedar,
no te dicen la verdad (que duele)
para hacerte despertar.
Info:
A lo mejor os parece demasiado fuerte la foto,
pero la encontré por casualidad y me gustó…
Quería dedicar ese poema - reflexión a toda la gente que es hipócrita,
que saben que han hecho mal,
pero por no ceder, siguen en sus trece
hasta las últimas consecuencias.
Es así como se producen las rupturas irreconciliables,
por cabezonería, egoísmo… y no saber reconocer errores a tiempo.
Me reconforta saber que, por lo menos,
en el “patio de luces” de su alma, ese pesar sigue ahí latente,
cual lastre que no deja volar en libertad.
Let your soul be your pilot - (Sting)













